Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es
Asamblea de Westminster

LO QUE CREEMOS

Creemos en el Dios trino y eterno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, quien ha revelado su gloria en la creación, en las Escrituras y, supremamente, en la persona de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Sostenemos que la Biblia es la única regla infalible de fe y práctica, inspirada por Dios y suficiente para instruirnos en toda verdad.

Confesamos que la salvación es enteramente por gracia, mediante la fe en Cristo, quien en su vida perfecta, muerte expiatoria y resurrección gloriosa ha redimido a su pueblo y le ha otorgado vida eterna. Proclamamos la soberanía absoluta de Dios en toda su creación, el llamamiento eficaz del Espíritu, la justificación por la fe y la perseverancia de los santos.

Reconocemos que la iglesia es el cuerpo visible de Cristo en la tierra, gobernada por Su Palabra y sustentada por los medios de gracia: la predicación fiel del evangelio, la administración de los sacramentos y la oración. Nos reunimos con reverencia para la adoración del Dios vivo y verdadero, conforme a los principios establecidos en las Escrituras.

Esperamos con firmeza la consumación del reino de Cristo, cuando Él regrese en gloria para juzgar a vivos y muertos, estableciendo para siempre su justicia. Hasta entonces, nos esforzamos en proclamar el evangelio, viviendo con rectitud en este mundo como peregrinos que buscan la patria celestial.

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Romanos 10:10

(καρδίᾳ γὰρ πιστεύεται εἰς δικαιοσύνην στόματι δὲ ὁμολογεῖται εἰς σωτηρίαν. Ρωμαίους 10:10)

Puede acceder al contenido de los documentos haciendo click en los botones al final de cada descripción o en la sección de Recursos/Credos y Confesiones:

RECURSOS/CREDOS Y CONFESIONES

CREDOS

Desde los tiempos apostólicos, la iglesia ha confesado su fe con claridad y firmeza, rechazando el error y proclamando la verdad revelada por Dios. Los credos encapsulan las verdades esenciales de la fe cristiana. Estas declaraciones teológicas, como el Credo Apostólico y el Credo Niceno - Constantinopolitano, son símbolos históricos de la fe compartida por la Iglesia a lo largo de los siglos. Además, los credos desempeñan un papel importante en la iglesia, ya que proporcionan una base común de creencias que une a los creyentes en su adoración y práctica religiosa.

Afirmamos, por tanto, los credos que han sido confesados por la iglesia desde la antigüedad:

Credo Apostólico

El Credo Apostólico es un resumen fiel de la doctrina enseñada por los apóstoles. En él se afirma la creación soberana del mundo por Dios Padre, la encarnación, pasión y resurrección de Cristo conforme a las Escrituras, la obra santificadora del Espíritu Santo y la esperanza bienaventurada de la vida eterna. Este credo ha servido por siglos como un vínculo de unidad doctrinal, declarando de manera sucinta las verdades esenciales de la redención.

Leer el Credo Apostólico

Credo Niceno - Constantinopolitano

El Credo Niceno - Constantinopolitano fue formulado en los concilios de Nicea (325) y Constantinopla (381) para refutar la herejía arriana, que negaba la plena divinidad de Cristo. En él se proclama con claridad que el Hijo es “Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma sustancia del Padre”, lo que afirma su eternidad y su igualdad con el Padre. Asimismo, declara la obra redentora de Cristo, su resurrección y su gloriosa segunda venida. En su desarrollo posterior, también se definió la deidad y procedencia del Espíritu Santo. Este credo es un testimonio fiel de la verdad revelada y una defensa contra los errores que buscan disminuir la gloria de Cristo y la obra de Dios en la redención.

Leer el Credo Niceno - Constantinopolitano

Estos credos, formulados en defensa de la verdad contra la corrupción del error, contienen las doctrinas fundamentales de la fe cristiana y establecen un testimonio firme contra toda desviación de la enseñanza apostólica. Son la expresión fiel de la verdad revelada en la Escritura y han sido recibidos por la iglesia no como normas aparte de la Palabra de Dios, sino como exposiciones sumarias de lo que en ella se halla claramente enseñado. Por esta razón, los mantenemos y los afirmamos, como hicieron los fieles que nos precedieron, sabiendo que la verdad de Dios no cambia y que su iglesia está edificada sobre el fundamento inconmovible de su revelación.

LOS ESTÁNDARES DE WESTMINSTER

Los Estándares de Westminster son una declaración fiel de las verdades eternas de la Escritura. Los documentos que los conforman han sido cuidadosamente formulados para guiar a la iglesia en su adoración, enseñanza y vida.

Confesión de Fe de Westminster

La Confesión de Fe de Westminster es un documento teológico reformado redactado por un grupo de teólogos y líderes eclesiásticos, principalmente de Inglaterra y Escocia en el siglo XVII durante la Asamblea de Westminster, convocada por el Parlamento inglés en respuesta a la disputa religiosa de la época. Este período, conocido como la Guerra Civil Inglesa, fue testigo de intensos conflictos políticos y religiosos entre diversas facciones cristianas. La Asamblea de Westminster se reunió entre 1643 y 1649 para reformar la Iglesia de Inglaterra y establecer una teología ortodoxa que reflejara las convicciones reformadas.

Su propósito era proporcionar una declaración clara y concisa de las creencias doctrinales reformadas en respuesta a los desafíos teológicos de la época.

La Confesión de Fe de Westminster consta de 33 capítulos que abordan una amplia gama de temas teológicos, como la autoridad de las Escrituras, la doctrina de la Trinidad, la naturaleza de la salvación, la disciplina de la iglesia y muchos más.

A lo largo de los siglos, la Confesión de Fe de Westminster ha sido una piedra angular de la teología reformada, sirviendo como un estándar doctrinal para numerosas denominaciones protestantes en todo el mundo. Su legado perdura hasta el día de hoy, y continúa siendo estudiada y apreciada por su claridad teológica y su impacto en la historia del cristianismo reformado.

Leer la Confesión de Fe de Westminster

Catecismo Mayor de Westminster

El Catecismo Mayor de Westminster, también elaborado durante la Asamblea de Westminster en el siglo XVII, es un documento teológico que complementa la Confesión de Fe de Westminster. A diferencia de la Confesión, que proporciona una declaración detallada de las creencias doctrinales, el Catecismo Mayor está diseñado como una herramienta educativa para enseñar esas doctrinas a congregaciones y familias.

Compuesto por una serie de preguntas y respuestas, el Catecismo Mayor de Westminster está estructurado en torno a las principales doctrinas cristianas, como la Trinidad, la creación, la caída del hombre, la redención en Cristo y los medios de gracia. Estas preguntas y respuestas están diseñadas para ser memorizadas y discutidas, proporcionando un marco doctrinal claro y accesible para la instrucción de la fe reformada.

Catecismo Menor de Westminster

El Catecismo Menor de Westminster también es un documento originado en la Asamblea de Westminster en el siglo XVII, destaca por su brevedad y su enfoque pedagógico dirigido especialmente a niños y aquellos nuevos en la fe. A diferencia de su contraparte más extensa, el Catecismo Mayor, el Catecismo Menor adopta una estructura distinta y más simplificada para facilitar la comprensión y la memorización.

Leer el Catecismo Menor de Westminster